5 hábitos sencillos que activan la Hormona de la felicidad

 Continuando con el tema de ayer de la felicidad, buscando y buscando, que nos podría ayudar a mantener activa las hormonas de la felicidad, conseguí que la National Geographic nos recomienda:

Que en nuestra vida debemos equilibrar y cultivar: el disfrute, la satisfacción y el propósito. Estos son los “macronutrientes” de la felicidad, y hay formas de incorporarlos a nuestro día a día. El propósito es lo que en Japón llaman 'Ikigai', que significa tener una razón de ser. Tener un ikigai no solo nos hace más felices, sino también más longevos.

Los hábitos que nos recomienda son:

1. Identifica las emociones y ponles nombre

Primero que nada, no debemos rechazar la infelicidad, sino vivir todas las emociones que existen y gestionarlas de forma saludable.

Para gestionar las emociones de forma saludable, es importante saber reconocerlas. Una forma de hacerlo es ponerles nombre. Esto es algo que se suele aconsejar para mejorar nuestra salud mental, y es algo que se repite mucho en la psicología infantil, junto con la validación de las emociones. Nombrar las emociones nos ayuda a comprender lo que nos pasa, aceptarlo y luego, si hace falta, actuar en consecuencia. Pero también es una de las claves para regular nuestras emociones.

Un estudio publicado en Psychology Science apoya este consejo al demostrar que nombrar las emociones reduce la intensidad emocional ante lo que nos ocurre, pues disminuye la actividad de la amígdala y otras zonas del sistema límbico ante estímulos negativos.

2. Cuidar las relaciones sociales

La psiquiatra Marian Rojas, nos dice en su libro "Como hacer que te pasen cosas buenas" que una de las claves de la felicidad es sentirse querido y acompañado.

Esto se debe a que somos seres sociales y que necesitamos relacionarnos con otros seres humanos creando lazos saludables. Las relaciones nos aportan disfrute, satisfacción y propósito. Los tres macronutrientes de la felicidad.

La Universidad de Harvard, hizo un estudio sobre felicidad, es más grande que se ha hecho hasta ahora, ha demostrado que la calidad de las relaciones que uno tiene es un factor clave para ser feliz. Según el estudio, las personas que tienen más conexión con su pareja, amigos y familia viven más, tienen mejor salud y logran más sus metas vitales.

3. Practicar ejercicio físico

El ejercicio es beneficioso no solo para nuestro cuerpo, que produce endorfinas que nos hacen sentir más eufóricos, sino también para nuestro cerebro, que se protege y se mantiene en forma.

Hay muchos estudios que vinculan la actividad física regular con una mejor salud mental, confirmando la famosa frase latina "Mens sana in corpore sano". Un estudio publicado en "The Lancet", encontró que las personas que hacían algún deporte decían tener más satisfacción que las personas sedentarias.

Los deportes de equipo fueron los que se relacionaron con una mejor salud mental, seguidos por el ejercicio aeróbico y los ejercicios de gimnasio. 

4. Dar y recibir abrazos

Los abrazos nos hacen sentir bien, pero los beneficios también se reflejan en la bioquímica de nuestro cuerpo, que genera sensaciones de satisfacción. Esto ocurre porque, al dar o recibir un abrazo, el contacto con el otro hace que produzcamos oxitocina, una hormona vinculada con la felicidad. Un estudio de la Universidad de Londres, ha investigado incluso dónde es mejor poner los brazos al abrazar, la duración adecuada y la presión idónea de un abrazo.

5. Háblate en positivo y en segunda persona

Nuestro diálogo interno tiene un impacto no solo en cómo nos sentimos, sino también en cómo nos comportamos en nuestra vida. Si nos hablamos con demasiada exigencia, crítica o defensa, aumentamos el ruido mental que nos impide vivir el presente y vamos creando una imagen de nosotros mismos que debilita nuestra confianza.

Hay muchas formas de cambiar nuestro diálogo interno y hacerlo más positivo, pero la clave no solo está en qué decimos, sino también en cómo lo decimos.

Los investigadores del estudio afirman que usar la segunda persona cuando nos hablamos a nosotros mismos hace que tendamos a decir frases menos negativas y exigentes que cuando usamos la primera persona, ya que nos permite tomar más distancia de las emociones y tener una actitud más racional y optimista  ("tú puedes superar esto", "este error no te define", "confío en ti"…).

Conociendo estos 5 sencillos hábitos ya podemos ponernos a practicar los que más resuenen con nosotros, y activar de una manera fácil cada día la hormona de la felicidad para sentirnos cada día mejor, gracias por acompañarme, te abrazo 💗

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