La vida está llena de altibajos, y cada uno de nosotros enfrenta desafíos que pueden cambiar nuestra perspectiva y prioridades. Hoy quiero hablarles de un tema personal, de una vivencia personal pero de seguro esto puede servir de experiencia, ya que todos podemos vivirlo en diferentes contextos, no tiene que ser la enfermedad y la vuelta al trabajo, pero si es verdad que la vida nos presentará cambios a todos con el tiempo, y algunos de ellos nos paralizaran y nos obligaran a reinventar nuestras vidas, desde como comenzar a vivirla de ahora en adelante hasta definir nuevamente cuales serán nuestras prioridades, cambiando lo que siempre fue "lo normal o meta de vida" a cosas que nunca imaginamos que serían nuestras nuevas perspectivas y prioridades. Después de una larga pausa para recuperarme del cáncer de mama, me encuentro en el umbral de un nuevo comienzo: regresar al trabajo. Sin embargo, este regreso no es solo un cambio físico; es un viaje emocional que me ha llevado a reevaluar mi relación con el trabajo, la salud y, sobre todo, conmigo misma.
El Estrés y la Inseguridad del Regreso: La anticipación de volver a un entorno laboral que, en su momento, parecía familiar, ha estado acompañada de nervios y estrés. En ocasiones, siento que no tengo las mismas capacidades físicas y emocionales que antes, y mis prioridades han cambiado de una manera que nunca imaginé, ya que las metas profesionales que me acompañaron por años, me sorprende descubrir que ya no son las mismas, ni siquiera mi manera de No poner límites por miedo y hasta en muchos casos poner el trabajo por encima de mi salud, mis seres queridos y cosas importantes. Este proceso de reflexión me ha sacado de mi centro, obligándome a confrontar mis propios límites y expectativas, y plantearme que quiero realmente para este nuevo comienzo, que aunque quizás no sea posible y las condiciones no estén dadas en un principio que me toca volver, es allí donde debo poner el foco y enfocarme para estar en ese lugar soñado en un futuro cercano.
Trabajo Interno: Un Viaje hacia el Autoconocimiento: Durante esta transición, he aprendido que el trabajo interno es fundamental. He buscado el apoyo de familia, amigos y profesionales, y he aprendido a dialogar conmigo misma (aunque me sigue costando mucho calmar mi mente y mi deseo de tener el control), explorando mis emociones y permitiéndome sentir. Este proceso de autoindagación me ha llevado a comprender que es normal sentir ansiedad y que, a veces, necesitamos un tiempo para adaptarnos a las nuevas circunstancias.
Aprendiendo a Soltar y Fluir: Uno de los mayores aprendizajes ha sido la importancia de soltar el control y permitir que las cosas fluyan. No siempre podemos prever cómo será el futuro, lo que pasará, como actuarán los demás y ni siquiera con actuaremos nosotros en distintos escenarios que podrían presentarse, pero podemos aprender a enfrentar la incertidumbre con una mente abierta. He encontrado poder en la vulnerabilidad, dándome permiso para aceptar que no tengo que tener todas las respuestas y que está bien no ser perfecta y tener miedo a lo nuevo que estoy por enfrentarme.
Transformando el Desafío en Oportunidad: Cada desafío es una oportunidad disfrazada, y he decidido ver mi regreso al trabajo no solo como un reto, sino como una prueba que me permitirá crecer y ser consciente realmente de como me encuentro en cuanto a mi salud y hasta donde puedo rendir si esforzarme y poner en riesgo mi salud y mi recuperación. Una amiga me dijo ayer tómatelo como un niño cuando va al colegio de nuevo, sin expectativas y solo ve a ver que sucede y como te sientes. Estoy lista para experimentar lo que viene, abrazar lo desconocido y aprender de cada momento. Este viaje no se trata solo de regresar a un lugar físico, sino de reafirmar mi compromiso con la vida y la resiliencia que he cultivado a lo largo de este proceso de enfermedad y volver a mi salud.
Aunque no soy muy buena para dar consejos, aquí te dejo cosas que me han ayudado en mis días y momentos más difíciles, y me siguen ayudando:
Si te encuentras en una situación similar, aquí hay algunas recomendaciones que pueden ayudarte:
1. Practica la Autocompasión: Reconoce tus emociones y permítete sentir. La autocompasión es clave para navegar por los momentos difíciles.
2. Habla y Comparte: No subestimes el poder de compartir tus pensamientos y preocupaciones con amigos o un profesional. Hablar puede proporcionar una nueva perspectiva y aliviar la carga emocional.
3. Establece Nuevas Prioridades: Tómate un tiempo para reflexionar sobre lo que realmente importa para ti en este nuevo capítulo. Esto puede ayudarte a enfocarte en lo que te trae alegría y satisfacción.
4. Sé Flexible y Abierto: La vida es impredecible, así que mantén una mentalidad abierta ante las oportunidades que se presenten. La flexibilidad te permitirá adaptarte mejor a los cambios.
5. Practica la Gratitud: Dedica unos momentos al día para reconocer lo que tienes y lo que has aprendido. La gratitud puede transformar tu perspectiva y ayudarte a encontrar belleza en lo cotidiano.
El camino hacia el regreso al trabajo tras una larga pausa es un viaje de autodescubrimiento y crecimiento personal. Aunque hay momentos de incertidumbre y desafío, también hay oportunidades para florecer y renacer. Al final, lo que importa es la forma en que elegimos enfrentar la vida y cómo transformamos cada experiencia en una lección valiosa.
Así que, aquí estoy, lista para este nuevo capítulo, dispuesta a recibir todo lo que el futuro tiene para ofrecer con un corazón abierto y una mente en camino a la tranquilidad. Si estás en una etapa similar, recuerda que no estás solo. Cada paso que damos, por pequeño que sea, nos acerca más a nuestro verdadero ser.
Yubiry Sebastián
Cosmosintesis_
Comentarios
Publicar un comentario